Bueno, parece que os vais a quedar por un tiempo
por aquí. Quizá os interese compraros un apartamento,
en vez de “tirar” el dinero mensualmente en un alquiler.
Esta decisión es compleja, aunque a largo plazo recomendable.
La primera cosa que tenéis que averiguar es si os merece
más la pena alquilar o comprar. Para ello existen una
serie de calculadores financieros que pueden ayudaros a tomar
la decisión, aunque yo pienso que si estas pagando más
de $1,500 al mes y tienes para pagar un 10%-20% de entrada,
deberías de planteártelo seriamente.

Entre otras ventajas además de la revalorización,
que nunca obtienes cuando alquilas, también te puedes
desgravar impuestos de los intereses de tu hipoteca, y en ocasiones
del 50% de tu mensualidad de tu condominio (condo) o cooperativa
(co-op). También es cierto que los precios pueden bajar.
Pero este es el riesgo que corres con cualquier inversión.
Como acabo de comentar, otra de las razones por las que mucha
gente compra es por que puede suponer una muy buena inversión.
De hecho, el precio de los apartamentos en Nueva York se ha
duplicado en estos últimos 8 años. Hoy en día,
los precios de un apartamento en la zona de Manhattan pueden
perfectamente oscilar alrededor del medio millón de dólares
por un apartamento de un dormitorio en un condominio. Os aconsejamos
también revisar el último estudio
de mercado que la compañía Miller
Samuel publica cada tres meses.
Y dicho esto, añadir que otro tema a tener en cuenta
y que funciona para aquellos al menos para que son españoles
con visado y por lo tanto residentes fiscales en EE.UU., es
que si compras un apartamento, y vives en él durante
al menos dos años, no pagas impuestos de plusvalía
al venderlo. Esto supone una gran ventaja desde el punto de
vista de inversión, pues nos ahorramos el típico
15% de impuestos que se paga en España. Ni que decir
tiene que deberéis de consultar todo esto que comento
con un profesional antes de tomar ningún tipo de decisión.
Pero vayamos entrando en materia. Lo primero que tenéis
que conocer es la diferencia entre condo (condominio) y co-op
(cooperativa). El primero se asemeja al típico piso o
apartamento de Madrid. Tú eres el dueño de tu
apartamento y ahí se acaba todo. En el caso del co-op,
dividen el edificio en participaciones, o acciones. Tú
eres dueño de un número de acciones y por lo tanto
te corresponde un apartamento en particular. Esta es una definición
muy rápida, pero suficiente por ahora. Lo que diferencia
principalmente entre los dos tipos de vivienda consiste en el
famoso “Board” y más en función de
“Board Approval”. El “board” es un grupo
de personas que representa a la cooperativa y que normalmente
son a su vez accionistas del edificio. Este board tiene la responsabilidad
de cuidar por el bien del edificio, gestionándolo correctamente,
haciendo que se cumplan las reglas, normativas y demás.
Dado que las cooperativas han tenido un carácter un tanto
“familiar”, este board suele ser un poco “estricto“
tratando de esta forma mantener el edificio y su gente en armonía.
Por ello tienen una serie de reglas normalmente que nos afectan
particularmente. La primera de ellas trata sobre la compra/venta
del apartamento. Una vez que has decidido comprar en un co-op,
te revisaran a fondo. Quieren saber todo sobre ti, desde tu
solvencia económica, hasta tu estilo de vida. Es más,
tendrás que pasar una entrevista personal con ellos.
Si les gustas, entonces puedes comprar, si no, te rechazan.
Un poco duro verdad? Como todo en la vida, hay boards más
duros y otros más flexibles. Pero para que te hagas una
idea, no es la primera vez que deniegan la compra de un apartamento
a una estrella de rock por que su presencia puede originar mucho
revuelo en el edificio y alrededores. Aquí el dinero
sirvió de poco.
Otro de los “inconvenientes”, y pongo inconvenientes
entre comillas pues en ocasiones estas normativas actúan
en nuestro propio beneficio, es el tema del alquiler. También
este board aprueba si el candidato es aceptable o no. Además,
en algunos edificios, la normativa dictamina que solo puedes
alquilar dos de cada cinco años. Con esto consiguen se
consigue control sobre quien vive en el edificio, evitando que
sea un ir y venir de extraños. Recuerda que hay edificios
en Nueva York que pueden tener mas de 200 apartamentos.
¿Cómo afecta todo esto entonces a la hora de
comprar un apartamento? Pues vayamos al caso extremo. Supongamos
que fuimos admitidos y somos “propietarios” de un
co-op. Después de unos años decidimos volvernos
a nuestra patria. Lo más normal es que queramos vender
o alquilar nuestro apartamento. Hasta donde podría llegar
el board? Pues de momento, si optas por alquilar, y la normativa
de tu edificio es sólo dos de cada cinco años,
estaríais perdiendo dinero los otros tres años
que estaría vacío. Además, os podría
llevar tiempo conseguir a alguien, pues mucha gente quizá
quiera estar más de dos años. También se
puede retrasar el alquiler pues no aceptan a ninguno de tus
candidatos. Y lo mismo aplica a la hora de vender. En ocasiones
conseguir un comprador puede ser difícil. Y más
si añadís el tiempo que se necesita en preparar
documentación, aprobación del préstamo
hipotecario, etc. Pues imaginaros que cuando ya habéis
encontrado el comprado, el board os lo deniega. A buscar otro.
Os vais dando cuenta de la problemática?
Pues todo esto no sucede en un condo. Tu eres dueño de
tu apartamento físico y no existe board approval por
lo que podrás vender y alquilar tu apartamento a quien
quieras y cuando quieras. Esta es la razón por la que
el precio de un condo de iguales características que
un co-op situado en la misma zona, puede llegar a costar alrededor
de un 20% más. O sea, que aquí esta tu gran decisión.
Otro tema importante a tener en cuenta en el costo del apartamento
son las denominadas “maintenance fees”. Estos pagos
mensuales corresponden a los gastos de tu edificio para cubrir
mantenimiento, limpieza, servicio de portería, handyman,
agua comunitaria, calefacción comunitaria, y algunos
más dependiendo del edificio. Además, y en especial
en el caso de los co-op’s se incluye los impuestos a la
ciudad. Por lo que dependiendo del numero de apartamentos, de
los servicios de portería y mantenimiento (recuerda que
en alguno edificios es fácil que haya hasta 15 personas
trabajando), la zona, y los metros/pies cuadrados de superficie,
tu maintenance fee podría ser perfectamente de $1000
para un apartamento en Manhattan de un dormitorio y con servicio
de portería 24 horas.
La siguiente cosa a tener en cuenta es el préstamo hipotecario
del banco. Si tienes todo el dinero en efectivo, sáltate
esta parte, pues además te habrás ahorrado muchos
dolores de cabeza. Si por el contrario no pudiste ahorrar tanto
y te ves obligado a pedir un préstamo, entonces debes
de conocer los siguientes detalles. Dependiendo del tipo de
apartamento, el mínimo downpayment, o entrada, exigido
para un condo puede ser un 10%, en algunos casos incluso hasta
un 0%. En cambio los co-op’s ofrecen de nuevo desventajas.
Normalmente el mínimo se sitúa en el 20%.
Lo mejor que puedes hacer es ir a tu banco y empezar el proceso
de petición. Tendrás que rellenar una serie de
cuestionarios, adjuntar información de tus cuentas bancarias
y otros datos económicos, tu tipo de visado si no eres
ciudadano de los EE.UU., firmar autorizaciones para que revisen
tu historial de crédito, y unos cuantos papeles más.
Es un proceso tedioso, pero esperemos que de su fruto. Una vez
que el banco estudie tu caso, te dará una respuesta de
hasta cuanto dinero te prestará. Este número te
dará una idea que cual es tu nivel de adquisición.
O sea, que basándose en esta cantidad, tendrás
acceso a mas o menos dormitorios, y a una mejor o peor zona.
Tened en cuenta que el banco no os dará una aprobación
final hasta que no haga un estudio del apartamento que queréis
comprar. Pero si es necesario comenzar a trabajar con el banco
desde el principio para saber a que tipo de vivienda podéis
acceder.
Bueno, una vez que conocemos la diferencias básicas
entre condo y co-op, el banco nos ha aprobado hasta una cantidad,
y sabemos que zona nos gustaría vivir, es el momento
de empezar a buscar.
Como en el caso de los alquileres, existen varios métodos.
El primero y más común es utilizar un “broker”
o agente inmobiliario. Ni que decir tiene que tendrás
que pagar el precio por sus servicios. ¿Como? Pues para
que te hagas una idea, el broker le cobra al vendedor normalmente
un 6%. ¿Mucho, verdad?. Sí, y esto desafortunadamente
repercute en que el precio de venta se incrementa por esta cantidad,
por lo que lo acaba pagando el comprador. La desventaja de utilizar
un broker es obvia, el 6%. Las ventajas todos las conocemos.
Te ahorras mucho tiempo, pues te buscan lo que quieres, tienen
acceso a más apartamentos y finalmente te asesoran y
ayudan con el proceso de compra, sobre todo en el caso de los
co-op’s.
Las otras opciones son mirarse el periódico los fines
de semana y buscar algo en que no haya broker por medio. El
Nueva York Times es uno de los mejores sitios, pero espero que
el forum aconseje otros como Craigslist.org donde quizá
se encuentren mas ofertas sin broker por medio.
Otra opción que a veces puede reducir la comisión
del broker consiste en contactar a los brokers individualmente.
O sea, ver los listados de apartamentos y cuando veas el que
te gusta contactar al broker que lo gestiona. De esta forma
puedes negociar mejor el precio de forma que el también
puede bajar su comisión. Ten en cuenta que cuando trabajas
con tu propio broker y te enseña un apartamento gestionado
por otro broker se reparten la comisión, por lo que rebajar
el 3% que se lleva cada uno es más complicado.
Una vez que ya tienes tu crédito pre-aprobado y tu apartamento
elegido y te han aceptado tu oferta, recibirás un contrato
de compra-venta que tendrás que firmar. Aquí entra
una figura nueva: tu abogado. En Nueva York es muy complicado
hacer algo por tu cuenta. Es un suicidio el no-tener abogado.
Quizá tu broker te recomiende uno y si no pregunta a
algún amigo o compañero de trabajo. Los servicios
de un abogado en Manhattan te costaran alrededor de los $1500,
y te aconsejo que te busques uno especializado en compra-venta
de apartamentos en Nueva York. Tu abogado estudiara el contrato,
se cerciorará de que no hay deudas y revisara el estado
financiero de tu edificio, especialmente si se trata de un co-op.
Una vez que firmas el contrato debes dar el 10% que va a una
cuenta bancaria especial llamada Escrow. De ahí, solo
queda esperar al día de la firma para que finalmente
te den tus llaves.
Sólo comentaros que comprar un apartamento en Nueva
York es un proceso complejo y tedioso y que desde el día
que ya tienes elegido tu apartamento, hasta que aprueban tu
oferta, consigues tu préstamo y se firma el contrato
pueden pasar perfectamente dos meses. Ármate con paciencia
y prepárate pues en ocasiones es un proceso muy estresante.
Ultima revisión
artículo: 16-OCT-2004